En la jornada de este domingo, santafesinos que paseaban por la zona de la Costanera santafesina, a la altura de la bajada de calle Padre Genesio, se sorprendieron por la presencia de dos serpientes de gran tamaño.
A primera vista se pudo ver que se trataba de ejemplares que habitan los ambientes acuáticos, denominada Ñacaniná, que significa Reina del agua, y habita los humedales que rodean la ciudad de Santa Fe.
La Ñacaniná, tal como la llamaban los guaraníes, es una de las serpientes más grandes que habitan la región. Es de la familia de las culebras, puede llegar a medir hasta tres metros y aunque es acuática también frecuenta ambientes terrestres. Suele verse con frecuencia en la Reserva Ecológica de la UNL y la costanera.
Según especialistas, es un animal inofensivo si no se la molesta. No es venenosa, aunque posee comportamientos agresivos que hacen pensar que lo es. Es objeto de estudio del Instituto Nacional de Limnología y de la Universidad Nacional del Litoral.
La Ñacaniná, según señalan desde la UNL, es de color pardo amarillento a marrón claro, con manchas oscuras irregulares que se extienden hacia los costados, es ovípara, que pone entre 10 y 36 huevos. Se la encuentra todo el año, con mayor frecuencia en la primavera y el verano. También es uno de los grandes predadores del río Paraná, ya que se alimenta de otras serpientes, lagartos, anfibios, peces. Come roedores, por lo cual limita la proliferación de estos animales portadores de enfermedades.
Recomendaciones
Ante la aparición de estos animales se recomienda que no se intente ni tocarla, ni capturarla, sino que se dé aviso al Cobem o también ahora a la Brigada Ecológica de la Policía comunitaria para preservar la seguridad del ejemplar.
Fuente: El UNO Santa Fe